Servicios · Para profesionales
Supervisión clínica
Quien acompaña también necesita ser acompañado. La supervisión es el lugar donde el terapeuta revisa su práctica para que todo lo que es como persona sume al proceso del paciente en vez de interferir en él.
Mi enfoque
Cuando un caso se atasca, lo habitual es buscar la respuesta en la teoría: qué le ocurre a esta persona, qué técnica toca ahora. Esa pregunta importa, pero pocas veces es la única.
A menudo la clave está en la relación terapéutica y en lo que ese paciente despierta en quien lo acompaña. Por eso en supervisión miro el caso, pero sobre todo te miro a ti: tus reacciones, tus resonancias y tus puntos ciegos. Parto de la idea de que el terapeuta ya sabe más de lo que cree, y de que mi trabajo es ayudarle a llegar a ese saber desde el vínculo con el paciente.
Cada supervisión se adapta a quien la pide: su momento profesional, su orientación y el tipo de casos que atiende. Damos forma a nuevas maneras de entender cada caso, ensayamos herramientas y nos atrevemos a mirar también las zonas más incómodas de nuestro oficio.
En supervisión
Qué podemos trabajar
- Casos que se han estancado o te generan dudas
- Lo que te remueve un paciente y cómo influye en la sesión
- Nuevas formas de comprender y contar el caso
- Práctica de herramientas y técnicas concretas
- Tus límites, inseguridades y puntos ciegos como terapeuta
- El cuidado del profesional y la prevención del desgaste
Da el primer paso
Hablemos de tu práctica
Cuéntame en qué momento profesional estás y qué te gustaría trabajar, a solas o con tu equipo, y te respondo lo antes posible.